jueves, 18 de agosto de 2011

Breviario de cosas que jamas debes hacer en la montaña

Un ejemplo en Picos de Europa



Que como empezó todo esto?, no lo se. Derepente estaba conduciendo por una carretera local, del entorno de La ciudad de León. Siguiendo las indicaciones de unos ancianos, para llegar a la carretera de  Valladolid.
Llevaba tres horas y media conduciendo desde que salí de Lugo a las ocho de la mañana, después de una noche en la que no conseguí dormir nada y el café que había tomado en Piedrafita una hora después seguía haciendo un efecto desorientador, nervios supongo.

Una confusión en los carteles de la autovia me hace salir de esta.  Y ahora estoy por una carretera estrecha dudando de si voy en la dirección correcta.



¿Qué me diría Irene? Siempre que me meto en un  lío me aparece la cara de Irene, sonriéndome desde la cama. Justo en el momento en que cierro la puerta de la habitación, después de despedirme.

Probablemente nada. Solo sonreiría,

En todo el tramo del camino  se adivinan montañas en el horizonte. Una en especial, acaballonada, que resalta en claridad sobre las demás. Tanto me llama la atención que paro para preguntar su nombre, justo delante de un edificio que la tapa,

Y le pregunto a un señor:- ¿sabe cual es la montaña que hay ahí detrás?.  Por la cara del señor me doy cuenta de que tengo que explicar algo mas y me meto en una descripción entusiasta de una montaña preciosa, que brilla con un tono plateado y que es como la joroba de un bisonte …… paro a otro señor un poco mas adelante, le señalo la montaña en cuestion, … en fin Peña Ubiña, …., sigo conduciendo

Por fin , ¡que alegría¡ , un cartel a Valladolid ya estamos camino a Mansilla de las mulas , y en dos segundos estoy radiantemente contento . ….Y así me doy cuenta como el estado de ánimo, de algunos como yo, es “leve” como una pluma. Que cualquier viento puede mover. Solo el hecho de saberlo es positivo

Mansilla de las mulas es una carretera tristemente adornada con casas a los lados donde no paro mas que en la gasolinera para preguntar por el desvío a Riaño, y hacia allí voy recto como una flecha. Por una  carretera local de carios Km. sin una curva. Agarrando fuerte el volante a 150 km/h. hasta llegar a Riaño, sitio extrañio.

Riaño es un pueblo ladera arriba de una montaña. Al que se accede por un puente de 300 metros, sobre un pantano. El pantano es tan amplio que da la impresión de rodear Riaño. Y la imagen se completa con un dosel de montañas picudas a lo lejos. Una de ellas, la más alta, excepcionalmente triangular.

Paro a hacer gasolina, me bajo para mirar esta montaña,…, y la tapa un edificio. No tengo valor para preguntarle al señor de Repsol. 

Continúo hacia el puerto de montaña de San Glorio. Carretera de montaña.

Una carretera de montaña es un camino estrecho y asfaltado donde obligatoriamente no puede caber a lo ancho mas de conche y medio, tiene que pasar por un montón de curvas y túneles, y es necesario que se maree hasta el propio conductor. Finalmente una carretera de montaña tiene que acabar en un puerto de montaña con hermosas vistas, donde la gente para….a vomitar.

San Glorio debe ser el límite entre león y Cantabria. Salgo del coche a estirar las piernas y ver las vistas. Y a mi lado aparcan varios coches más. Una familia mira un ave rapaz blanca. Corro a por los prismáticos, seguro que es una culebrera (abro el maletero), a ver si no se marcha, revuelvo entre los bártulos. Me monto en el coche y me voy. Me olvidé los prismáticos.

Larga bajada hacia Potes, llena de curvas y finalmente Potes.

Potes es un pueblo de los picos de Europa enclavado en un valle, digamos… de complicado acceso, por lo menos desde León o Asturias. Sin embargo este pueblo esta rebosante de turistas y de turisteo (las tiendas de hinchables explotan por todo el pueblo, floreciendo desde sus portales unos amarillentos “Bobs esponjas”, raquetas de playa, colchonetas), un tráfico digno de Coruña  a una hora de que juegue el Depor y cientos de conversaciones a gritos entre familias en chanclas de acera a acera. Conversaciones de alto contenido filosófico, que no tienes mas remedio que escuchar, pues hay una cola de mil demonios y tu coche no va mas rápido que el que le precede.

Y el señor de chanclas ataca a la otra acera, dice:- ¡oye! , que hoy ya nos vimos tres veces (su mujer ríe como si estuviese drogada)  De la otra acera le replican otro señor con bigote:- Pues ya ves… (Y su mujer, con cara de mística,  piensa. “como le ha contestado mi manolo”) y todo con ese tono de voz moderado que tiene la gente de Cantabria.

Una hora después salgo de Potes, pensando en una posible conversación que yo tendría con el presidente Revilla.

Me ataca el hambre y busco un restaurante. Me apetece un sitio con mesas de madera sin manteles. Con una barra aceitosa donde pedir un bocadillo de jamón y queso y un vino con gaseosa. Es por eso que dejo pasar de largo un primer restaurante donde se ven unas mesas montadas en el exterior, debajo de una marquesina, flanqueada por cuatro camareros estirados como cuatro “Oscars” a la mejor pelicula. Con la mantelería blanca puesta y con un reflejo de la cubertería que molesta para conducir….. Pero es que el siguiente restaurante va de lo mismo, ..,  y el siguiente, y el siguiente mas.


Entro en uno de estos restaurantes con mis mallas y mi camiseta de correr, ante la atónita mirada de los camareros encorbatados. Tal es así que cuando la Metre me pregunta:- ¿Dónde quiere comer? , pienso: Donde no se me vea.

 Entro dentro y cojo la carta, “temblando”. Los platos tienen nombres de procesos constructivos. Al final consigo leer algo en castellano “Huevos con chorizo de Potes”. Me reprimo para no preguntarle si el “chorizo de Potes” es un chorizo hecho en Potes” u otra cosa.

Como, pago y salgo andando rápido como si hubiera robado en un supermercado.

Mas coche , mas coche, …, estoy en Fuentedé





Fuentedé es la localidad de Cantabria en la que un teleférico te puede subir unos 500m de altitud y dejarte justo al comienzo de muchas rutas de alta montaña. “Es una idea genial”, arriesgada pero genial. El lugar que eligieron para esta localizacion es tambien un acierto , pues el teleférico dicurre a traves de un valle glacial de paredes elevadísimas, que deja a sus pies una pradera con la extensión de 10 campos de fútbol, al lado de esa pradera esta el aparcamiento y del otro lado de la carretera esta la caseta de la que sale el teleférico.


Para que os hagais una idea de la cantidad de gente que pululaba por ese entorno os diré que mi número de pasajero en el teleférico era el 1800, y todavía no eran las cinco (cierra a las siete).

Supongo que esto si es un programa de dinamización, arriesgado, pero exitoso sin duda alguna. Os juro que podia haber, solo esperando en esa pradera, cuatrocientas personas

Preparo mis cosas al lado del coche. Saco mi vara de avellano, rehago la mochila, pongo las botas, me hecho crema, cojo mi mochila y me doy la vuelta para coger la vara.

-          ¡Lindo, me das el bastón¡ (un niño me mira sonriendo mientras juega con mi vara, al lado de mi coche.
-          -¡no! ( dice el bonito)

Y yo, ante el miedo de que le de una ostia al coche, pienso que de una patada le ahorro el teleférico.


Al final la madre se apiado de mí y me devolvieron el bastón.

La madre es una mujer delgada de unos  cuarenta años, que conoce un poco los caminos y lo primero que me dice es que sin teleférico son tres horas. En el punto de información me dice una chica que en una hora andando estoy allí (me quedo con el dato de la madre, pues el camino es una subida escarpada, que desde aquí se adivina como una serie de zetas a lo largo de unas paredes casi, casi verticales.

De lo que si me avisa esta señora es de que Cabaña Verónica (el refugio donde dormiré) “no es para gente normal” (cuando me dice eso me da la risa)

Le digo: - bueno, yo es que soy un poco anormal, así que seguro que pego bien.


Me dice que es muy pequeño y que  no vale para todo el mundo y yo entiendo que me quiere decir que tiene pocas plazas, y es un refugio que no tiene todos los servicios que tiene Urriellu. Pero a mi lo que me interesa es saber si tiene agua. Para mi sorpresa esta chica me da el teléfono del regente del refugio. Lo llamo y me dice que no tiene agua a servicio de la gente, pero que tiene unos botellines que puede venderme.

Ya estoy en la cola para subir al teleferico. Tengo dos horas de espera. Dos horazas.
Leo un poco la guia de estrellas, consulto el mapa, me desespero un poquitín y al final decido esperar un poco mas cerca de la rampa de salida para ver como bajan y suben los dos teleféricos ( veinte personas cada uno) .

En uno de esos viajes la persona encargada de dar paso dice:-¡ Faltan cuatro para llenar este¡ y yo levanto la mano y digo. - ¡ yo estoy solo! . De allí a un rato estoy entre veinte personas que se aprieta para entrar en una cesta colgada en el aire. Dando el paso que me mete dentro del teleférico, miro al suelo y veo la rendija entre este y la caseta. El teleférico se balancea como una cesta, se cierran las puertas. Comienza la tracción.
La gente esta nerviosa y yo también. A través del suelo de cristal se ve como nos alejamos del suelo y eso pone nervioso, pero mas nervioso pone ver como nos acercamos al paredón calizo, que tendremos que coronar, parce como si nos fuéramos a empotrar con el, pero según nos vamos acercando empieza a elevarse, dando una impresión constante de que vamos a rozar contra la pared.

La gente grita. Acaba de pasar a toda ostia el teleférico que va de bajada. Ya falta poco para llegar arriba. Pero antes de llegar el motor parece perder fuerza, va mas lento, como si no le llegase la potencia para acabar de encastrarnos en el caseto de arriba. Mas lento, mas lento todavía,…., Llegamos.

Bajo del teleférico con un paso cobarde, debido al bamboleo de este. Y salgo del caseto un poco desorientado por la tensión y por la cantidad de gente que hay alrededor del caseto. Niebla, frío, confusión



Paro delante de un panel con un plano de rutas, pero no tengo la cabeza para interpretarlo, así que cojo a uno y le pregunto:
-          ¿pa cabaña verónica?
-           sigue la ruta 23 camino de horcados rojos y por el camino la ves.

Como dios. Me pongo a andar.

El comienzo de la ruta es una pista ancha y de pendiente minima, llena, llenísima de gente. Incluso me adelantan dos motos de la guardia civil patrullando.

Todo esto acaba donde acaba la pista y donde empieza de nuevo el camino escarpado. Ya estamos camino de horcados rojos y Cabaña Verónica.



Caminar con dieciocho Kg. a la espalda por un sendero en pendiente y pedregoso es una penitencia que se a de abordar con estrategia de caracol. Es decir: despacito.
Das un pasito, resoplas, pasito, resoplas, te sientas, bebes, pasito y…. ¡ya has andado un metro!










Con esta penitencia vas caminando, dejando paso a la gente de mochila mas ligera.
De esta forma soy adelantado por gente que marcha hacia Urriellu. Solo hay alguien que va detrás de mí unos cien metros detrás, tan cargados como yo (o más). Son una pareja y van cargados con unos bultos más grandes que ellos. Caminan apoyados en dos bastones de trekking y van tan despacio como yo , ¿o no?

Poco a poco, a lo largo de una hora, van reduciendo esa distancia de cien metros. Según soy consciente me entra un orgullo guerrero que me hace avanzar un poco mas rápido, pero es inútil, media hora mas tarde ya oigo sus conversaciones y finalmente me rindo y me siento a esperarlos. Ha sido una trepidante y emocionante carrera,…, de caracoles.

Javi y Cris son una pareja de Madrid que suben al refugio del Urriellu a hacer base para pasar una semana escalando el Urriellu. Son delgados como flores y majísimos. Estuvimos hablando un buen rato,  justo en el desvío hacia Cabaña Verónica, donde nos separaríamos.

Y yo cojo rumbo a Cabaña verónica, que ya hace tiempo que se veía.

Cabaña verónica es un refugio que queda en un pico y  que esta solitario en el medio de un valle. Esta construida con una torreta de tiro de un barco de guerra americano (me dijeron), completamente metálica y semiesférica. De esta forma asemeja un adorno coqueto para esta montaña tan picuda.

Casi coronando, desde arriba, me llega un sonido de jolgorio. Subo y la primera cabeza que se asoma es un chaval de unos veinte años con un pañuelo de escaut y luego veo unos 15 tipos de 20 tacos montando un cristo muy grande, divididos en grupillos, cada uno haciendo una historia diferente. Unos estaban escalando a gritos una roca, otros dos estaban sentados juntos, entonando concienzudamente una canción, como si fueran de operación triunfo. Y había mas grupos sueltos cada uno haciendo algo a su rollo.  Todos hablando catalán. La impresión general, dada la estructura y el griterío, es que el encargado de llevar los dulces, se confundió y les dio drogas a todos. Me fui rápido al refugio.

En el refugio estaba Javier un asturiano, de habla algo bable, que vigilaba el refugio acompañado por su hija (de unos diez años), que pasaba unos días con el. Javier estaba de notable mala hostia.
-          ¡hola!
-          ¡hola!

Al poco de llegar yo,  Javier se queja del cristo de los catalanes y me dice que tuvo que llamarles la atención. Cuando le pregunto, me cuenta que había un grupillo que se estaba dedicando a tirar piedras enormes ladera abajo, para ver como se despeñaban, y que no pudo mas. Lo entendí perfectamente. Javier me cuenta que llego al grupo y pregunto quien era el responsable, y a mi me da la risa al oírlo, pues esta claro que ninguno.

Entro a ver Cabaña verónica por dentro, y no me defrauda. Es un sitio tan íntimo como me imaginaba. Tres paredes y una puerta. En una pared dos literas dobles, en otra pared la cocina y el la tercera una ventanita redonda, a modo de ventana de barco mas una mesa linda donde podrían comer tres, (o cuatro, si son como los madrileños)





Por el resto, aprovecho las últimas horas  para conocer a Javier y a su hija. Javier es un hombre bajito y recio. De pelo castaño, rizosísimo, cuasi Bisbal. Tiene el encanto cortes de los hombres rudos y se le adivina un hombre justo. Su hija (no me acuerdo de tu nombre, Si lo lees algún día,….,: Mil perdones)  es una niña con cara de muy buena, y muy despierta e inteligente. Lejos de parecer una contrariedad, se comportaba de una forma muy participativa, pero no con la mala educación de niño pesado. Cuando el padre y yo hablábamos de política o de algo de “personas mayores” nos dejaba hablar sin reclamar atención. Os pido que valoréis esta actitud, tened en cuenta que un niño rodeado durante varios días de personas mayores, acaba reclamando un sitio aunque sea por las malas. De  ahí es de donde adivino lo bien educada que estaba. Y acerca de la inteligencia, lo digo por que ella sabía perfectamente cuales eran las ocasiones en las que participar. La verdad es que me impresiono la madurez de esa niña.

Con Javier hablé de política (todo mal) de economía (todo mal) de los catalanes de al lado (fatal) y de tres o cuatro cosas mas. Finalmente empezó a hacer frío. Y ellos entraron a cenar, después de concertar una partida a las cartas.

Cené a solas en la mesa exterior, con la compañía de unas Chovas (un corvido). Pero el frío me empezó a molestar.











Extendí el saco en el sitio que me pareció más protegido del viento y me asome por la compuerta de la torreta y dije:- que ¿jugamos la partida esa?
Un rato después estábamos jugando al chupa dos, solo que ahora los niños lo llaman “Uno” y se juega con unas carta raras.

Antes de acabar la partida, se asomaron cuatro de Madrid que acababan de llegar y nos decían que iban a dormir por ahí.

Salí y me metí en el saco.

Noche de estrellas: osa mayor, escorpión, boyero, satélites estrellas fugaces, planetas (para que le aceptaría el café a Javier). No dormí hasta las cinco.

Lo mas destacable de esta noche fue la niebla tapando los valles, y la pared de montañas que sobresalía de ella hacia el este, ambos plateados por la luna. No conseguí fotografiarlo que no saliera todo negro, pero era impresionante. Parecía una imagen de Tolkien, retocada por ordenador.


Despierto.

Me levanto sobre las diez. Vienen los madrileños ( dos parejas). Uno de ellos , el mas vivo, nos da los buenos dias y se prepara para ir a por un monton de hielo a un nevero de por ahí. Se quedan  otros dos mas una tercera que se avecina desde su tienda.

Me hace gracia Que una de las chicas esta mirando un horoscopo Tholkin. Y arrimo la oreja:

-          Si, si . tu eres caminante del cielo rojo.

Me hace gracia recordar la epoca en la que mi amigo pablo se obsesiono con el tholkin hasta tal punto que llego a viajar a Portugal a una runion de seguidores de este calendario tan sumamente complicado.

Finalmente mi amigo Pablo, intelectual de talante sesudo, llegó a la conclusión de que no era exacto, ya que los mayas habían olvidado tener en cuenta los años bisiestos.

No pude evitar participar en la conversación con bastante humor. La chica que nos leia el calendario lo hacia con un rictus especial como si fuera necesario una solemnidad interestelar
Le dije:- Mírame el mío

Y ella abrió los ojos como platos para luego mirarme y decir
:- ¡eres enlazador de mundos!
Y yo que creía que era profesor de FP.

El caso es que recuerdo que Pablo me había dicho que era algo especial, pero igual de aquella entendí que me estaba llamando tonto, no se.

Recogí, desayune y me despedí de todos para recorrer la senda de mi nuevo destino
: !Enlazar las diferentes dimensiones! ,…, ¿me darán puntos en una oposición?

Camino de horcados rojos.
De nuevo penitencia, cuesta arriba, pero esta vez resuelvo en cuarenta y cinco minutos. Pronto se me aparece las vistas que esconde ese puerto de montaña, campa o horcado, que es como le llaman aquí.

Aquí arriba , pensaba yo encontrar un momento de soledad , e gran visibilidad , sensación zen. Todo lo contrario. En ese sitio, delimitado por dos precipicios sin escapatoria rápida, se hallaban cincuenta o sesenta personas hablando ingles, catalán, alemán.



Con una falta total de intimidad. Y en ese justo momento me entran ganas de cagar. Bien,…., ¡quiero decir de cagar bien!

Si desando el camino me quedan 45 minutos hasta algún lugar donde no se me vea. Y si lo continuo me queda un destrepe con cable de al menos una hora (una señora me esta preguntando algo….y a mi me tiemblan las piernas).

Echo un vistazo a la zona y justo en medio de todo El mundo hay un promontorio de piedra y cuando me encaramo a el hay un hueco en el que quepo yo.

Solo diré que estuve pensando en lo que ocurriría si alguien se asomaba a mirar, pero bueno. Seguimos camino del Urriellu.
El descenso desde horcados rojos es un destrepe muy incomodo. Para realizarlo, la ruta esta dotada de unos tramos de siete metros de cable, que te acompañan prácticamente hasta el Jou fechu (el final del destrepe, que acaba en este Jou). El cable esta forrado por una goma, a modo de manguera negra, y al bajar por el tienes una constante duda de que opcion es mejor , si con cable o  sin cable. El problema es que los agarres del cable  (chapas de escalada) a veces estan rotos. Y eso hace que los tramos de cable se unan los unos con los otros haciendo unos “pendulos” muy incomodos.

Dejamos el destrepe y llaneamos por los Jous fecho y sin terre. Para llegar al refugio del Urriellu.  Camino de este me pare varias veces para ver a los muchos escaladores del urriellu subiendo por ese tremendo peñon arriba.

Llegué. Estoy sentado en el banco del refugio. Me rodean un monton de gente. Hay ruido de conversaciones y tintineos de material de escalada. Oigo. - ¡fernando! Miro y son Cris y Javi.




Saludo a Cris y a javi y quedo en comer con ellos a menos que haya una buena comida en el refugio. Entro a preguntar,…, y decido comer con Javi y Cris.
Y allí estoy debajo de un toldo que improviso Javi echando una siesta después de comer. ¡Estoy genial!

Cris, que es guapísima, es una trabajadora social para una ONG de Madrid y Javi trabaja en actividades en la naturaleza con chavales. Teniendo en cuenta que yo trabajo también en un zoo, la conversación estaba servida. Hablamos de trabajo, de niños, de política, de escalada, etc. La verdad es que pensé varias veces quedarme a pasar la tarde con ellos, pues eran muy amables (además de tener un toldo cojonudo, je je je).
Pero luego me entro rencor por no adelantar un poco mas el trayecto, ya que eran las cuatro y media y tenia toda la tarde por delante.

El plan era el siguiente:

Si mi destino era Cabrones, para al día siguiente girar hacia collado jermoso. Podía dormir camino a cabrones para acceder al día siguiente a la horcada de don Carlos y de esa forma conseguiría adelantar, en la jornada de mañana, la llegada a la horcada de don Carlos. ¿Qué porque no ir directamente a horcada de Caín desandando en camino por el Jou sin terre? Pues por que desandar el camino es de cobardes.

Antes de tomar la decisión fui a hablar con el regente del refugio. No se si hablé con el, pero un chaval que estaba en la garita de los del refugio salio a atenderme. Era un tipo grandote de hablar muy asturiano.

Le explique mis  planes, pero este hombre tiene el mismo problema que yo: ¡solo escucha la primera mitad de la explicación , y la lo siguiente lo intuye. Y arrededios que tenia que desandar el camino que era lo mejor. - Bueno (le dije al final) , tu conoces cuantosa Jous hay de cabrones a horcada de doncarlos. – claro! ( me dijo), llevo nueve años trabajando aquí. Y preguntandole a modo de examen me enumero el numero de huecos gigantescos que habia de cabrones a la horcada.

Lo peor fue cuando le saqué mi plano. Entonces me dijo: -¡yo en este plano no te exlpico nada! . Y con mucha razón , pues ese plano es un plano 1/80000 que engloba los tres mazizos de picos de Europa. Con lo cual, un detalle tan minucioso como una horcada, es imposible de delimitar. 


Decir tambien que yo entendia que esos Jous entre don carlos y cabrones , eran los que te encontrabas cuando viajabas desde Urriellu a cabrones. Y nada mas lejos. Las dimensiones del mazizo central son complicadas de definir, con la unica experiencia de  mi anterior viaje. De hecho podemos definir dos líneas de Jous: una los Jous o valles que nos encontramos en línea de urriellu al refugio de cabrones (que no esta exactamente en el Jou de los cabrones) en la que nos encontramos por ejemplo el Jou del agua, que es ese que tiene la baliza de colores para saber la altura de la nieve;

y otra la línea de Jous que se marcha hacia la horcada de don Carlos , formado por el Jou de cabrones, Jou negro y Jou de cerredo (este ultimo debajo justo de torre Cerredo). Decir también que esas dos lineas no son paralelas, si no que forman un ángulo agudo, naciendo ambas en el refugio de cabrones.

Cuando le pregunte que me enumerara los Jous , el me dijo los de la linea Cabrones – Don Carlos y yo marche por la otra linea a la busqueda de ese sitio intermedio donde dormir. 
Logicamente y por suerte no lo encontre. Anduve valle tras valle a la busqueda de aqueste sitio. Y poco a poco, a medida que pasaba la tarde, fui valorando la posibilidad de haberme pasado el cruce por el que tendria que empezar andar al dia siguiente.

Finalmente corone otro horcada, después de la que se veia el refugio de cabrones. Fué una sensación dulce y amarga,....,  Haber que hay de comer en el refugio
Monte el campamento en un pasto pequeño a los pies del refugio rodeado de alguna tienda de campaña y de otros dos sacos un poco mas arriba. Mis vecinos mas cercanos eran nos franceses a los que no les importo que acampase allí.

El problema, como siempre, fue encontrar un sitio suficientemente plano. Lo solucioné levantandoun piedra que dejaba un pequeño hueco en el que cabia mi espalda, esop me estabilizaria para no escurrirme en la direccion de la suave pendiente; sensación superable, pero muy incomoda. Es por eso que hable con los franceses para explicarles por que me ponia tan cerca.

-          Can i sleep here please?.
-          Yes, you must sleep on a flat floor

Lo entendieron perfectamente

Monte campamento y subia ver el menu, baje y me calenté una sopa.

Estuve hablando con unos catalanes que tenia al lado, unos chavalines. Y luego invite a los franceses a una menta. Con ellos si que estuve unos dos o tre horas hablando.
El se llama Ismael y ella Ebruin (sonaba así) .  Ebruin es profesora en una universidad der Estambul y le estaba dando a su marido parisino la noticia de que le amplían contrato por diez años. Vacaciones tristes supongo. Ellos me contaron cosas sobre sus percepciones acerca de Asturias, estaban bastante enamorados del estilo de vida asturiano. Fiesta, sidra, comida etc. Yo les dije que todo el norte era algo parecido, pero que probablemente los asturianos eran los más borrachos. Fue una conversación preciosa.

Me eche a dormir después de recopilar constelaciones, no tardé 2 minutos

Me despertaron los madrugadores del refugio comenzando su marcha a las 7 45 de la mañana. “a quien madruga dios lo joda”. A las ocho y  media era imposible intentar dormir. Parecen todos europeos.

Me levanto y miro a mí alrededor. Veo que todo esta congelado y entonces me acuerdo de los calcetines que deje secando ayer después de lavarlos. Estan como piedras de hielo.


Ismael que me obserba mirarlos, me toca un hombro y me dice:

-          Do you have another shocks?
-          Yes I have.

Hago la mochila y tiro millas camino hacia el horcado que comunica Jou cabrones con Jou negro. Siguiendo las indicaciones de uno de los montañeros del refugio. El mismo con el que hago el plan del dia:

“cruzas Jou negro y enfrente tienes horcada don carlos y enfrente tienes horcada de Cain y justo cuando estes allí veras la torre de la palanca que es la que tienes que subir para luego bajar a collado jermoso”.

Tan claro hablaba que yo empecé a caminar diciendo: “pan comido, en las siete horas que el me dijo no llegaré, pero en nueve horas solucioné”

Y caminando con paso optimista me acerque al comienzo de la primera subida hacia el horcado que se veía desde el refugio. Menudo pedregal, me costo subirlo un triunfo y eso que iba apoyándome e la pared.
Casi arriba tropezé. Y una piedra enorme se empezó a mover hacia abajo. Rapidamente cojgi la camara y grabé la caida. Menos mal que no le paso ni cerca a unos Ingleses que estaban mas abajo. De todas fromas un buen susto debieron llevar, pues se quedaron quietos hasta que les hice una seña con la mano de que subieran. Justo en el momento en el que les hice la seña se movieron. Los esperé hasta que subieron.
video

Fui con esta pareja a lo largo de todo el Jou negro y paramos varias veces a discutir cual seria Torrecerredo y cual Cabrones. Hasta que finalmente me adelantaron cuando ya se atisbaba el último Jou: el Jou de Cerredo.
ultimo vistazo desde la altura a Cabrones, al fondo la costa de asturias

El camino de bajada al Jou pasaba por corro de piedras (en los refugios los conocen como b-baks) donde descansaban dos personas. Me acerque hasta ellos.
-          ¿sabéis cual es la horcada de don Carlos? (pues la extensión de este Jou es grandísima y había varios candidatos a horcada)
-          - yo no se , pero por allí baja gente a menudo

Y allí me dirigí a lo largo de una hora (digamos que cruce el Jou por su diámetro mas pequeño) ya llegando arriba, me cruzo con un grupo de tres, que van al mismo horcado que yo, pero me aseguran que está en otra dirección. A mayores una pareja que baja del sitio hacia el que yo voy, me dice que el anterior grupo esta en lo cierto.







El problema es que yo no quiero desandar el camino, yo quiero hacer una línea recta por todo el desfiladero, hasta entroncar con una senda, que se adivina cerca del nuevo destino,…, Gran error

Termino trepando por una dura escarpada con mucho patio. Pues esa senda que quiero entroncar, ahora que estoy mas cerca, se ve rodeada de unas paredes muy escarpadas.
Me costo hora y media coronar la horcada de don Carlos. ¿El premio? , un nevero justo al lado. Muy beneficioso pues había acabado con toda el agua.
Como con un grupo de catalanes y otro de león. A lo lejos se ve la horcada de Caín

Es ahora donde empiezo a tener un concepto mas claro del entramado de jous y picos. Pues aquí soy consciente de estar del otro lado de los jous por donde pasé ayer justo del otro lado de esa fila de montañas hacia el este. En mi cerebro se empieza a dibujar la estructura del macizo central.


Termino mis alubias de lata, (que traen un trozo de sebo como de la mitatd de la lata , mas o menos) y me pongo a bajar por un camino, recto por la línea de maxima pendiente. No paro de resbalar.

Llego a Horcada de Caín. Le pido el plano a unos que allí había y comienzo lo que seria el principio de mis desdichas.
El montañero de Cabrones me lo había dejado claro: “ties que cruzar tol oyo cimero pa luegu subir la torre la palanca”.  y yo le di las gracies, sin preguntar nada mas. Y con tal seguridad señalaba la torre de la palanca que aún que nos separasen siete  horas de camino y el nucleo grueso del mazizo central, daba la impresión que la estaba viendo o que la pudiese tocar con la punta del dedo.

Y esa ahora , bajando por un terraplén infinito y serpenteante, que me pregunto : ¿Cuál de esos doscientos mil picos de ahí enfrente, será la torre de la palanca?                        ¡Mi reino por una palanca,……, que tengo que hablar con alguien!

Terraplén infinito y traicionero , pues cada vez que se acercaba una curba yo le pedia al dios en que creemos los ateos,   que a la vuelta de esta se acabase ese camino terraplén,…., y seguía.  Y continuaba bajando .
Despues de hora y media llegue a la base del hoyo

El hoyo cimero (tambien llamado hoyo grande) , puede tener una dimension de norte a sur de 1.5 km. Por 1 km de ancho.

Yo en mi ignorancia, (que nada le debe de envidiar en dimensiones, al hoyo cimero) me guiaba  por unos hitos hechos con pidras, que marcaban una senda . Estos hitos no se separaban entre si, mas de 25 metros. De esta manera la perspectiva visual de la senda estaba más que definida. Y eso da seguridad.

Cuando veais estos hitos , tened en cuenta que algun montañero esperimentado ha perdido su tiempo en colocarlos para que no nos perdamos,…, que altruistas.

Los hitos me condujeron a lo largo de las horas de la tarde , por todo el hoyo cimero hasta  su fin. Yo pense: “joder muy lejos queda la torre de la palanca esa, pues esta claro que esta senda solo puede llevar a Collado hermoso. Como van a hacer una senda con tanto detalle , y que esquive ese lugar tan emblemático.
Segurísimo iba yo , subiendo la morrena que me daba paso al siguiente jou, … , y al siguiente, .., y al siguiente mas .




Finalmente ya acabndo la tarde, sobre las ocho, la topografía de valles consecutivos giro hacia abajo , en una canal de pendiente creciente. Los hitos empezaron a encontrase mas espaciados. Volvía a haber vegetación y empezaba a hacer frío.

La pendiente que se había acuciado, permitía ahora ver una gran visibilidad. Y en ese punto fue cuando, pare, quité la mochila, y bebí de un trago la poca agua que me quedaba.

Dije: ¡Ahí abajo , no puede haber otra cosa mas que collado hermoso. En una hora estoy cenando!

Una hora después,

Los hitos de los cojones, aparecen cuando menos te los esperas, sin sentido ninguno. Haciéndote dar unas zetas sin sentido, o volver atrás, pues derepente te llevan a una pared sin salida. Y empiezo a pensar en que el cabrón que los puso debe de estar pasándoselo muy bien en su puta casa.  No me queda agua y collado germoso no aparece por ningún lado. Y que si el Calleja a traído a zapatero a collado germoso, espero que se hayan quedado a gustito siguiendo estos hitos que solo los pueden haber colocado para que se mate alguien o algo así. Joder, que sed tengo. Deben de ser las,…., ocho y media. De puta madre.

Del otro lado del valle oigo voces. Me fijo y hay un campamento. Con una lona azul.
Esta justo a la altura donde en el centro del valle, en la vaguada hay un remanso de tierra, como un mirador Y allí hay un b back muy acogedor. Pienso en la posibilidad de dormir allí.
Por otra parte esa especie de refugio esta debajo de un nevero y recuerdo que collado germoso se nutre de agua de un nevero, del que cuelga una pequeña instalación que recoge su agua. ¡Ya esta, es el nevero de collado germoso!. Pero me pica algo en la zona de mi cabeza, que a veces le da por pensar. ¿Y se me acerco un poco y les pregunto?

Cruzo un poco hasta que tengo completa visibilidad y grito varias veces. A la cuarta salen dos personas. Yo grito una frase corta, para que no, la interfiera el eco. Grito:
- ¿Collado jermoso?
Las dos personas se miran, luego una levanta las manos y oigo
- ¡Vas fatal!

Genial, soy genial. Estoy perdiendo el tiempo como profesor. Me tengo que dedicar a la construcción de GPSs,.., o a la cerveza, ya no se.

Consigo que me digan a donde voy y cuanto me queda. Me dicen que voy a Caín y que me quedan dos horas.

Vuelvo donde deje la mochila y tiro para abajo. Estoy en la canal de Dobresengos. Más o menos en el quinto carallo.

Decido dormir en el sitio donde encuentre agua.

Estoy sin fuerzas, de una forma exagerada. Me tiemblan las piernas, los brazos y estoy moralmente  agotado.
Atravieso un hayedo de altura en una pared y prácticamente no me paro a mirarlo. Al terminar el hayedo el camino me obliga a bajar por un “canalón” como una escalera de peldaños gigantes llenos de guijarros. Mis botas no paran de resbalar y me caigo cien veces. Me doy cuenta que las botas no agarran entre otras cosas por que tienen comida la suela. (Intentaré sacarle una foto, pues están comidas como las ruedas gastadas de un coche). Salgo del canalón en media hora.


Continuo una hora mas hasta que encuentro agua a la altura de un destrepe de barranquismo , al lado de un puente. Me caigo al suelo y me quedo así, con la mochila puesta un buen rato.

Empiezo a montar campamento.

No se puede decir que hubiese mucha agua, realmente la cogi de un remanso muy pequeñito (debajo, en el fondo nadaba un triton rojo)

Estoy decidido a montar en aquel sitio aunque se que es un túnel de viento y que tendré una noche complicada. Me da igual.

Estoy estirando el saco cuando oigo ruido. Miro hacia arriba y veo a dos chavales bajar.
Deben de ser las personas con las que hablé. Bajan con unas varas de avellano que les llegan a la cabeza. Y bajan apoyándola hacia atrás y resbalando con los pies. Bajan : ¡A toda ostia!.

-Hola
-Hola
-Vas a dormir aquí?
-Si
-Baja con nosotros y te comes un chuletón!

En ese momento la sangre empezó a fluir a toda ostia por mi cuerpo, y llegaron de todas las partes de mi ser, una energía y unas fuerzas sobre humanas. Salté como un resorte, mientras llegaba el segundo chaval.
Empecé a recoger a toda ostia las cosas y ellos recogiendo mis cosas también, y metiéndolas en su mochila para aligerarme  peso.

Y ahora, mientras en esta historia bajamos a “toda ostia” por que el restaurante cierra a las diez y media,  me tengo que tomar un inciso para explicaros quien es esta gente.

Esta gente son Frank Y Nico (a falta de Asier que lo encontraremos en Caín) y son un club de espeleología del bierzo  (Cornatel espeleo) que tienen permiso de exploración de todas las cuevas de esta zona de Picos de Europa. Estos chavales tienen un campamento permanente allí donde estuve hablando con ellos. Dicho campamento está todo el año. Y ellos pasan  temporadas en las que instalan, exploran y  mapean. Todas las cuevas de allí. Hacen un trabajo precioso. Tal es así que desde este viaje estoy valorando la posibilidad de hacer espeleo. Dejarme que me explique.

Es la forma de trabajar lo que me gusta. Estos chicos no suben y bajan una montaña alta. Cosa muy meritoria, pero quizás vacía de productividad tangible  y falta de un desarrollo complejo. Es decir: subes, bajas,… , se acabo.

Ellos parten cada día de su campamento. Dicho campamento está a tal altura, que hace que la cotidianeidad, tenga necesariamente un calculo previo (tenemos agua?; dormiremos hoy en cueva?, planning del día, etc.). Cuando empieza la jornada tienen que desplazarse a una cueva. Dicho itinerario es en si una actividad, susceptible de riesgo. Sin ir más lejos la cueva que están mapeando ahora tardan varias horas en llegar. Yo la vi desde lejos y os puedo asegurar que esta entre una ruta extrema de trekking y la mas pura escalada.

Tienen obligación (y les gusta hacerlo) de informar a la junta de Castilla y León y a las autoridades del parque nacional, de cualquier información que obtengan de la exploración y mapeado de la cueva. Si ir mas lejos en esta cueva encontraron un cadáver de oso. No vamos a meternos en las múltiples interpretaciones científicas que tiene pensar en un oso invernando a semejante altura.

Por otra parte , lo que aprendí en las conversiones que tuvimos es que los métodos para profundizar en la cueva, son mas meticulosos y complejos que los de la escalada simple: pasamanos, barrenos, espids, mas material y mas tecnología.

Y luego esta la labor de mapeo. Ellos van con una brújula y algún elemento topográfico, marcando la ruta por la que se extiende la cueva. Dibujando dicha ruta y parándose en croquis más complejos cuando llegaban a una “sala” grande.

Es de destacar también la importancia que le daban a las intuiciones que dependían de las corrientes de aire. Parece, literalmente, como si “siguieran el aire”.

Me pareció un deporte sesudo, O una ciencia divertidísima,…., ¡Yo quiero!

Retomamos

Seguimos bajando a una velocidad grañidísima. Ellos ( lo primero que me dijeron es que les gustaba que yo llevase una vara de avellano) bajaban usando la vara de una forma singular. En vez de apoyar la vara por el lado del desfiladero, la apoyaban por la parte de arriba  y dejaban caer el peso de su cuerpo sobre ella, girando a su vez sobre la vara como si fueran un compás. Tenían tan perfeccionada la técnica que descendimos rapidísimamente hasta Caín (incluido un ultimo destrepe de vértigo, en el que ¡siguieron utilizando la vara!, esta vez cogiendola casi por la base,.., ¡increíble!).

No paramos de hablar en todo el camino y llegar a Caín fue una gran sorpresa pues es un pueblo muy lleno de vida. Nos fuimos al restaurante , y nos sentamos en la terraza, llena de veraneantes mientras el churrasquero de la terraza nos hacia las chuletas delante de nosotros.

Y otra vez la levedad. Hace hora y media estaba destrozado y ahora me esperaba un chuleton, vino con gaseosa y conversación agradable.

Con respecto a estos tres, tengo que decir que se salen de la regla. Por lo general cuando conoces a algún montañero, escalador, barranquista,  muy bueno,  resultan ser unos semidioses inmortales rodeados de un aura que les impide comunicarse con los demás,…., bueno en mi barrio a esto le llamaban estupidez, pero son maneras de verlo.
Pues estos chavales, que tienen veinte años de experiencia en espeleo, que se relacionan con las autoridades del parque nacional picos de Europa y que hacen un trabajo de lo mas altruista,…, son unos compañeros de cena cojonudos.
No paramos de hablar en todo el tiempo.

Tengo que decir también que son gente de personalidad muy diferente y quizás la más destacable la de Nicolás. Nicolás es un hombre que dadas sus facultades sociales, podría hacerse millonario vendiendo el producto más estupido del mundo. Nicolás tarda lo mismo en cruzar el pueblo valla andando o en coche, pues para a hablar con todo el mundo. Y la gente, que le es receptiva, lo para a el también.

La verdad es que los tres conocían a todo el pueblo. Tal es así que, al día siguiente, sin comerlo ni beberlo participe en una visita guiada por el interior de la hidroelectrica de Caín. Cortesía de un amigo de de estos tres.

Asier es un vasco de madre gallega. O un gallego de padre vasco, da igual, todo queda en casa.  Tiene un aire grave y sereno. Aunque por desgracia no tuve mucho más tiempo de conocer. Estaba un poco cansado por que creo que estos dos le habían  dado una paliza de ruta (hasta la cueva) y cueva. Y decidió bajar a media tarde antes que ellos. (¡Sin recoger el campamento! Le dijo Nicolás unas treinta veces entre la cena y el desayuno)

Cenamos y subimos a dormir a un prado cerca del cementerio. Me metí en pelotas en el saco,…, y no conseguí contar diez antes de quedarme dormido.

Amanecí, con una luz preciosa y el saco mojado de rocío, creo que ha sido el mejor amanecer de mi vida hasta ahora (incluidas diez pulgas por todo el cuerpo).


Desayunamos e hicimos una pequeña visita a la hidroelectrica, nos despedimos y Frank me acerco al coche, pues como os imaginareis estaba en la otra punta del macizo central.
Frank también es digno de destacar, es un triunfador en el buen sentido. Este chico tubo la desgracia de sufrir un accidente trabajando, y ahora tiene una pierna un poco mal y mucho tiempo libre. Lejos de torcérsele el destino Frank conoce a su actual pareja, que dirige una empresa de multiaventura y turismo rural en Segovia (http://www.grajeraaventura.com/) . Vamos la pareja perfecta. Frank parece un optimista inteligente  y desde luego es un gran conversador. Y así estuvimos las dos horas de viaje  hablando. Y menos mal que me llevó, pues a unos madrileños que los tres rescataron el año pasado, les cobró el taxi ciento cincuenta euros.

GRACIAS
GRACIAS
GRACIAS

Comiendo antes de llegar a Fuentede nos cuenta el dueño del restaurante del un vasco que murió en un día de  niebla, cuando entrenaba una carrera de montaña. Al parecer este señor acompaño a su padre a buscarlo,…, lo encontraron buscando donde los buitres revoloteaban. Me impresiono tanto que le pregunté al señor por la reacción del padre. El señor miro para abajo y dijo: Pego unos gritos, ahí arriba en la montaña, que no se me olvidan en la vida.
También hablaban estos de un ingles con una pierna rota  y de otro muerto que tardaron un año en encontrarlo. Es un sitio peligroso para ir solo. Debe ser por esto accidentes que el helicóptero de la guardia civil se paseaba con tanta parsimonia de valle en valle.

Nicolás también hablaba de unos franceses que, cometiendo el mismo error que yo, pretendieron quedarse a dormir en aquel hayedo. Cuando Nicolás los fue a buscar los encontraron sin saco y sin agua. Y pretendiendo quedarse allí Nicolás, vara en mano (cuenta la leyenda, probablemente muy cierta),  dijo: Como no vengáis inmediatamente os parto la vara en la espalda. Y durmieron esa noche con ellos. Creedme que una persona tan enérgica puede impresionar

Y ya me estoy despidiendo de Frank en Fuentede , al lado de mi coche y con la suerte de haberme perdido, para que me encontraran estos amigos

Esto es todo amigos

PD:

GRACIAS
GRACIAS
GRACIAS



2 comentarios:

  1. tremendo viaje!

    y muy bien narrado

    a ver si coincidimos algún día en el monte

    por cierto, esto de la derecha no será cornezuelo? eso si que asegura un viaje tremendo, jaja

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  2. Gracias Luis.

    Si es un cornezuelo. Es un alegato al concepto de viajar,...

    gracias por visitar mi blog luis, espero que te guste

    ResponderEliminar

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