lunes, 28 de febrero de 2011

5ª viaxe ao Caurel. Salcedo-Seoane


2-4-07

Bueno parece que esto continúa. Aquí estoy en un refugio de pescadores al lado del río Lor, y debajo del mirador de Paramedela

Comienzo
El día de hoy  ha sido muy breve pues jorge me dejo en Salcedo sobre las siete de la tarde. Así que esta primera etapa se resume en cruzar un pueblo bastante desaliñado, pero con mucha vida. Gente, niños etc.
Saliendo del pueblo, 

y confundido por carteles que indicaban varias rutas diferentes (de la castaña y la miel, de el hierro y el oro), descendí una pista forestal  muy larga. que descendió la montaña encontrándome en su mitad con el mirador de paramedela. Es un bonito sitio.

Decir que otra vez este mapa, al que tanto cariño le tengo (y no se por que) estaba mal dibujado pues sitúa al mirador y al refugio de pescadores bastante alejados de su situación real.

Deje el mirador y seguí descendiendo por esa repoblación de pinos que cruzaba la pista zigzagueante. Hasta encontrar a un señor que se afanaba en cortar ramas de Carballo con una machete. Al lado de un montón de carballos apilados.
Este señor era un pescador que no había tenido mucha suerte en su jornada de pesca y se dedicaba a coger varas para las judías o tomates o no me acuerdo bien que.

Me hablo del refugio de pesca y me aconsejo que durmiera en el. Me tranquilizo con el tema de los lobos.... y si me puso en guardia respecto a los zorros cosa que me hizo mucha gracia por que un zorro ya ves lo que te puede hacer.... y el me dijo:

"Que el zorro te molesta cuando quieres dormir (literal), viene y te gruñe, y te despierta, vuelve y te “mea” y te despierta. Y así se pasa toda la noche hasta que te tienes que ir de ahí". 

Yo me imagine al señor el día que le sucedió eso y me daba la risa. Este mismo señor fue tan amable de prepararme un bastón de la misma manera que preparaba sus varas. Y yo con ese pequeño regalo me marche más contento que un niño, camino del refugio.

El refugio esta casi al borde del río y desde el se veían dos puentes.  Cuando fui a inspeccionar uno de ellos me fije que había un montón de cagadas en los travesaños de madera del puente. (Como no, me imagine  de nuestro amigo el zorro)

Yo se que los mustélidos (martas, garduñas) les gusta cagar encima de rocas, puede ser que a los zorros les guste el sentir la humedad de los travesaños de maderas en las almohadillas de sus patas para cagar. O puede que no pero la cantidad de cagadas que había en ese puente era una exageración.

Me fui al refugio y allí cocine prepare la cama y me puse a dormir.



3-4-07
Me levante sobre las 10 00 de la mañana pues se estaba muy bien en la mesa en la que estaba durmiendo. Recogí, ordene, fotografié la habitación y me puse a andar.

Lo primero que me encontré fue una senda 

que llevaba a un puente,





el puente daba a un souto y en el souto había un Sequeiro, reformado para exposición. Con un panel informativo y todo. 






Encima del Sequeiro al otro lado de la pista, unos maderistas se afanaban en arrancar árboles de ese monte. ¡Árboles aggg.! Que asco! Que molestos son ¡
Resumiendo: Me cago en la madre que parió a todos los maderistas!

Por fin, continuando por la pista; veo la primera pista de la dirección al lugar donde me dirijo: Froxan. Ese sitio paradisíaco, mediterráneo, con armonía de aldea hobbit, con filtros de Walt Disney.

El cartel de Froxan es un cartel atípico de pizarra y  dibujado de manera muy simple se encuentra el topónimo. Con un laberinto celta debajo de este. Y ya esta



Se nota, por su buen gusto,  que no fue puesto por ningún empleado de ayuntamiento vamos.

La ruta que sigo hasta ahora se llama “de la miel y las castañas” pero pronto la abandono para meterme de lleno en la ruta del Lor. 

Allí abandono la pista forestal para meterme de lleno en el medio de un pinar. 


Camino sin grandes desniveles por el límite entre los pinares y los bosques de ríos. El camino no tiene mas ancho que un metro, pero esta bien limpio y durante todo el transito por esta pinar  no dejo, de oír cientos de pajarillos que se escapan constantemente a mi vista en el momento en el que jiro la cabeza para ver de donde viene el sonido. 

No consigo ver más que un confiado petirrojo. Y me lleno de frustración pues se que estoy oyendo sonidos de pájaros que no había oído nunca. Pero Fernando corazón de León no perece bajo el peso de frustración alguna y continua su camino.

Durante todo el tiempo, desde que comencé esta ruta hace unas horas, y hasta que acabe, no dejare de mi lado el Lor a menos que lo haga intencionadamente, pues el camino serpèa paralelo al lor (disculpadme pero tengo que atender a una taza hirviendo con sopa dentro).........................................................................................................................................…. (Ya esta, esto de las sopas de sobre es una maravilla para el montañero)

El caso es que el lor y yo discurrimos de espaldas como amigos enfadados, en la misma dirección y sentidos opuestos. Yo voy a donde nace, el a donde yo muero.

Este río es especial. Tiene un color azul muy intenso y a la vez una claridad tan fuerte que me permite ver una trucha en el fondo, aun desde la altura a la que estoy. Pero sigo andando, sigo y….
De repente comienzo a descender de esa media ladera y el camino se convierte en una pequeña terraza en una línea de nivel, y luego en otra línea mas abajo, y desciendo entre plantas mediterráneas y olor a polen caliente de uz. Desciendo justo hasta la misma orilla del río Lor. Miro hacia arriba, veo el cielo azul, cierro los ojos y los abro mirando a la gran “Castro pórtela” Estoy en el corazón del Caurel

Que tiene el Caurel. Es como una isla atemporal dentro de Galicia, dentro de mi vida. Es el tiempo que se para?, parece que no exista
Por que cambia tanto el clima?,
Por que la gente es tan enigmática?
¿Tienen un secreto?
¿O una duda?

Desde luego no tienen prisa...... Y yo tampoco pues aquí estoy al otro lado del río a la altura de Castroportela mirando los Sequeiros donde tantas veces dormí con menchu y con Julián. Apoyado en mi bastón dejando que el río corra por mis oídos e inunde mi corazón de León





Curiosamente, este mapa al que tanto cariño le tengo, insistió en que podía cruzar el río por un puente que no existe, ni pasarela, ni árbol caído, ni catapulta a este lado del río para llegar a castroportela. 

De todas manera sigo admirando al que hizo este mapa, pues después de andar tres horas con una mochila de 16 Kg. a la espalda, hay que tener mucho coraje para vadear un río a nado

Lógicamente no cruce el río y continué camino hacia froxan

Froxan esta muy cambiado. Casas que estaban abandonada ahora están completamente reconstruidas incluso hay una casa de turismo rural. Tristemente la taberna del Quini ya no esta, se quemo. Desde fuera ves cuatro muros y en el interior ruinas y madera quemada. Fuera todavía esta el cartel “asociación cultural quintairo, animación rural”, es lo mas triste que e visto en mucho tiempo.
Recuerdo las veladas en la taberna del Quini, donde te podías encontrar desde un francés tocando el dijeridoo  hasta un grupo de vigueses cenando entre risas con un grupo de coruñeses cantando Vigo no, Vigo no, Vigo no. Todo en un ambiente mágico. Esta descripción es la más objetiva que he dado en mi vida.

Del un viejo amigo, me dio noticias un chico de 16 años al lado del que comí en la plaza y cuya familia son los dueños del Sequeiro donde dormía con Menchu y Julián. Las noticias no eran muy buenas, pues al parecer ya no tiene el negocio, al que marcho después de froxán y debe de tener algún problema que se resume en la explicación que me dio el  chico: “esta mal…”

Comer con esos dos chavales fue muy agradable sobre todo uno de ellos le interesaban los pájaros. Y fue el quien me enseño la pareja de águilas reales que sobrevoló froxán en ese instante.......


Mas tarde tres señoras hablaban frente a la fuente, yo les quise preguntar por que esa fuente se llama fuente del milagro, y una de ellas se dio la vuelta y me dijo:- le pusieron así. Y nos echamos a reír. La señora se quejaba de que habían sustituido una cañería de la traída de barro por una de plástico y que eso solo traía enfermedades, y que precia mentira que hoy en día que éramos todos ricos no se pusiera una de barro en condiciones. Cuando sus hombres habían conseguido poner una de barro con el hambre que pasaban, y bla bla bla 

Y yo intente hablarle de los plásticos alimentarios y de que ya no hay enfermedades, pero ella me miro con ternura y entendí que solo quería quejarse.
 Así que le dije que tenía razón, que las tuberías contagiaban el sida, que tenia que volver Franco, y que era mejor aguantar la respiración mientras colocaban las tuberías negras.  Por que si no, te sangraban las narices. 

Fue la primera vez que vi casi la totalidad del globo ocular de un anciano
Y con el ánimo de haber hecho una buena obra partí hacia Vilar por el camino indicado.

El camino indicado, en su comienzo, no estaba muy bien indicado así que en un cruce de carros estuve un buen rato decidiendo hacia a donde iba. y al final cogí el que más se acercaba al río. Y pronto llegue a un puente sobre el río Lor.

Allí había dos parejas con sus respectivas hijas, que curiosamente las dos se llamaban Aldara. Mas curiosamente las dos mujeres trabajaban juntas y se habían encontrado hoy en froxan, de forma completamente casual, o eso pensaban sus maridos que se miraba con cara de tener una pegatina en la espalda y ninguna de las dos sabía como se llamaba la hija de su compañera. Eso me dijeron ellas. Yo no me creí nada. 

Estuve un buen rato hablando con ellos sobre todo con uno que me pregunto si había visto Gatos monteses. El estaba obsesionado con los gatos monteses como yo lo estoy con los lobos.

Me despedí y cruce el río para ascender por el otro lado del cañón hacia Vilar, y cuando vi a las dos familias ascender por el otro lado camino de froxan, les grite que posasen para sacarles unas fotos.

El problema vino luego para que ellos me dijesen como era su e-mail: primero intento gritármelo uno de sus padres, luego el otro y luego las niñas se pusieron a gritar agarradas a sus coletas y una madre hacia aspavientos detrás de un árbol como si quisiera deletrearme el e-mail y el árbol fuese transparente.







Subí una cuesta muy fuerte hasta el castro de vilar. El castro esta en un sitio privilegiado, pues esta en un alto justo encima del río lor y apunta hacia la iglesia de vilamor. Es una de las vistas más bonitas del Caurel. Para llegar a ella tienes que cruzar todo el castro hasta que la pendiente haga que sea peligroso continuar. Y allí te sientas a escuchar el sonido del viento y ver la distante y cercana iglesia de Vilamor. Y una rapaz planea lenta con las alas inmóviles, sobre una rectilínea que une un punto entre los dos cañones sobre, el lor y  un árbol en una de las laderas. En uno de los petoutos más altos del castro hay un mástil sin bandera, que es de madera. Y allí están escritos entre otros los nombres de Manuel (comecripi) e Irene, mi novia.

Justo a la entrada del castro hay una capilla, pequeña, con unos policromados que parecen hechos de la gente que pasa por ahí.





Recorrí el kilómetro que me restaba hasta Vilar, acompañado por un desfile de cruces negras numeradas del diez al uno hasta entrar en vilar.
En Vilar había mucho movimiento, parecía como si un montón de gente estuviese recién llegada o apunto de partir, todos alrededor de un señor que creía conocer.

Aqui es donde salen  los políticos cuando hacen la demostración de tala de madera. 

Este señor tiene a la venta unos carros romanos que se notan de fabricación reciente. Los debe hacer el. Fue este mismo señor el que me indico el camino hacia a campa, y luego Valdomir, a Pendella, y finalmente O Touzón. También me avisó de que el camino que comenzaba podía estar un poco cerrado.


El camino comienza con una pista ancha que antaño debió de estar cementada. Incluso pase por un puente de cemento, que me hizo entender que probablemente  esa fue la antigua carretera. Pero llego el momento de decidir ruta y yo opté por la que tenia menos pendiente, y acerté de lleno pues era la que conducía hacia la campa después de aguantar cientos de escobazos (citisus). En la campa di un paseo para conseguir encontrar un sitio donde dormir y me decante por un Sequeiro que parecía tener el tejado bastante conservado. Luego fui a dar una vuelta por el pueblo para encontrar a alguien con quien hablar y así informar a la gente de que iba a dormir en el pueblo.

Encontré primero a una señora que su madre era de parada dos montes y con la que estuve hablando un buen rato. Ella me hablo de un tal Eulogio de Pontedeume que estaba afincado en la parte baja de Seoane. A mi ese nombre me suena un montón pero no se quien puede ser. Luego estuve hablando con una señora que trabajaba con su marido en la mina de pizarra. La señora tenía casi cincuenta años y parecía de treinta y nueve era increíble

Y finalmente subo a la parte de arriba del Sequeiro y aquí estoy intentando dormir un poco después de comer mi sopita.


Valla nochecita: primero oí el ulular de un cárabo. Luego otro. Y luego una manifestación de cárabos pidiendo más criaderos de musarañas. A lo que la comunidad de lechuzas de “a campa” expresaban a silbidos chirriantes su preferencia por los ratoncillos comunes y un mochuelo intervenía cada cierto tiempo a grito pelado pidiendo orden, orden que por supuesto, no conseguía.
Mientras tanto unos ratoncillos de campo insistían en rebelarse contra el estatus social que les había tocado en ese souto. Y lo hacían caminando ruidosamente encima de las lousas del tejado del Sequeiro, dos metros por encima de mí........ Y yo no encontraba los tapones para los oídos

El sonido del carabo. Es un sonido violento de furioso ataque indio, que acaba con un ratoncillo entre sus garras. Pero de repente uno de esos guerreros cambia el tono y emite (justo detrás de mi) un tono mucho mas agradable y lánguido. Al que contesta el piar de un polluelo. Debe haber un nido detrás del Sequeiro. Que bonito............... Que bonito que encontré los tapones

4-4-07

Me levante y tuve la impresión de haber dormido muy poco. Soñé con un antiguo compañero, con el que me llevaba bastante mal.
Recogí  las cosas como si fuera una liturgia religiosa. Pues no quería olvidarme nada.
Y por fin Salí al campo y comencé el viaje a Valdomir y diez minutos después estaba desayunando en el bar del puente, junto a un montón de pescadores y unos vigueses jóvenes con gorrito peruano.
Desayune y comencé a andar remontando el lor desde a pendella.

Este es el tramo del Lor que mas se me parece a un río normal, pues las aguas circulan de forma mas rectilínea que en los otros tramos.
El pueblo de a pendella tiene un ambiente que me resulta familiar.

Me indican el camino hacia folgoso y haciendo caso me meto por un linde entre praderas y voy acompañando el Lor mas cerca que nunca. Hasta que llego a un puente de maderas este ya a los pies de folgoso. Subo hasta folgoso.

Como un menú del día en folgoso en el que esta incluido un jabalí con castañas riquísimo. Y cuando acabo me pongo a andar hacia Ferreirós de arriba. Pero para llegar a el decido ir por la montaña y comienzo a serpear ladera arriba camino de un collado que me de paso a ferreiros, me avisan que puede estar cerrado de maleza. Y justo cuando llego al collado compruebo que si lo esta.  Desciendo entre maleza durante un buen rato hasta que poco a poco el camino se va aligerando de arbustos  y finalmente llego a un riachuelo donde me paro a descansar. Cojo ánimos y sigo hasta Ferreirós de arriba. Pueblo con abundantes feísmos y del que me cuesta salir pues la calle que da acceso al camino pasa por debajo de una casa. Lo que la hace poco reconocible.













Pero por fin salgo de “ciudad laberinto” y me encamino hacia “Ferreirós de abaixo”. Allí me tomo algo en el “ponton do inferno”, que es un bar. De moda en el Caurel

Por fin cojo fuerzas para continuar. Y me pongo en camino para llegar a “Ferreira vella”

Y por fin aquí estoy amigo. Debajo de mi toldo enfrente de Ferreira vella entre unos castaños enormes con mi hoguera al lado y una sopa calentándose






De noche: es fácil dormir si tienes unos tapones en los oídos y si estas leyendo un libro de humor (wilt en mi caso). Pues la mejor receta para evitar los recelos de los ruidos circundantes del monte. Es el buen humor. Hay que reírse siempre que el miedo no te permita concentrarte. Es la mejor receta.
Pero para lo que no hay receta es para un viento helado de ladera que trabaja continuo sobre uno de tus costados. No conseguí calentar el cuerpo en toda la noche. Ni siquiera recordaba cuando a la mañana el cielo torno violeta, haber dormido algo. Y sentí una sensación muy grande de frustración. Y un cabreo soberano. 

5-4-07

Y decidido a dormir aunque fuera una hora,  (más bien tarde) hacer una barrera al viento con mi mochila. 

Y por fin consigo empezar a calentar el saco. 
Pero como no amigos míos, Fernando corazón de león aun tenia otra lid que sufrir. Pues en el momento en que empezaba a dormir, dos arrendajos empiezan a charlar animados acerca de la coloración de las plumas que se traerá esta primavera. Y tan animados hablaban que sus graznidos rebotaban en todas las laderas y se repetían por doquier cual convención de moda pajaril. Así que ni corto ni perezoso, Fernando corazón de león amante de la naturaleza el primero. Decidió rebuscar entre sus enseres hasta hallar un petardo gordo como un chorizo que me dieron en una manifestación de CCOO y que no tire de aquella pues me causaba respeto (miedo no por dios).
 
 Me desnude del saco hasta la cintura  y mire hacia los graciosos arrendajos cogiendo el petardo. Acerque la llama a la mecha (revestida de plástico) y lo prendí, con tanto cuidado, que el plástico se fundió encima de la mecha sin llegar a prenderla.

 Así que con esa agradable temperatura de 3 grados salí del saco para recoger el petardo, bajo la atenta atención  de los arrendajos, que durante el proceso, no pararon de mirarme (les falto sacar una libreta y tomar apuntes)

Por fin un buen rato después hice estallar el petardo que con ayuda del eco sonó durante un buen rato y en fin......... ¡Quien tiene sueño en una mañana tan luminosa! a las nueve.
Me puse a hacer el desayuno.

Recojo y me marcho de  Ferreira vella para cubrir los pocos kilómetros que dan hacia seoane. Y pronto me encuentro ante el puente del mazo de seoane. Y allí me despido del Lor que tan buen compañero ha sido.
Subo hasta seoane por esa cuesta tan empinada que pasa por debajo del mazo y corono seoane no parándome hasta el cementerio donde visito la tumba de María Mariño y le dejo una flor.

Me voy al bar Anduriña pido un bocadillo y espero a Manuel. Que llega  y me da un abrazo, reímos, comemos bebemos y esto es todo amigos

4 comentarios:

  1. Te sigo desde hace tiempo. Sigue así chaval, eres muy grande. Te admiro.

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  2. gracias amigo...si te apetece publicar algo aqui mandamelo al meil que figura arriba de todo.

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  3. He llegado a esta entrada de tu blog buscando información sobre Seoane do Caurel porque pasaré allí unos días con mi novio en el mes de octubre. Me ha encantado leerte porque prefiero los relatos de experiencias personales a las típicas hojas de ruta y además lo cuentas todo con tanto detalle y sentido del humor que es genial. Voy a seguir echándole un vistazo al blog. Un saludo!
    Fati.

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  4. gracias Fati. Cualquier cosa que necesites , pegame un toque. tienes el correo arriba.

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